Posted on Marzo 10th, 2010 at 9:19 pm by rafaruiz
Entre las noticias acuciantes del “terre mare moto” en Chile, me refugié en este cuidado libro de Solares. Escritor mexicano, originario del estado de Chihuahua y actual director de la Revista de la Unam. Me adentré como en un bálsamo en esta historia en las Sierra de los Taraumaras, prehispanicos , refugiados de lo brusco en lo abrupto de una sierra boscosa y con cavernas, fria de noche. San Sóstenes, es un poblado perdido en la ensoñación, donde un jesuita ido de la orden y otras costumbres, ilustra como vivir a quienes ya solo tienen que morir .”No hay tal lugar” nos permite ver como morimos antes de fallecer. Este lugar cuasi purgatorio, caso refugio, el fin del comienzo, o el cielo, es un canto al alma materializada en dudas, creencias y vocaciones, al fin un soplo de universo.
Cruce con el protagonista el puente sobre el vacÃo que separaba lo cotidiano de lo extraordinario y no pude separarme ni un solo instante del maremoto en Constitución.