Posted on Febrero 22nd, 2009 at 3:32 am by rafaruiz
Angela Molina en Babelia el sábado 22 escribió con agudeza sobre MANGA: diseño y animación japones que subyuga a los adolescentes del planeta; con personajes de ojos inmensos, de pelos lacios y cuerpos de una sensualidad expresa. Normalmente acompañados de figurillas sonsas y de máquinas humanizadas, en espacios inocuos que son parte de lo que Molina llama “El sublime post nuclear”.
La nota ilumina sobre los efectos de “Litle Boy” (bomba atómica) en los creadores Manga. En el escenario post atómico surgió la forma de vida otaku (siempre en casa). Un futuro sin fronteras y tecnológico serÃa propicio para la paz -después de esa derrota era el único espacio posible- muchos jóvenes permanecieron encerrados ante la TV, sin distinguir entre pantalla y realidad. Era el castigo. La falta de sentido desarmó visiones y tradiciones. No surgÃan adultos con aspiraciones si no que adolescentes, como en las historias de los Manga surgió una sociedad infantilizada, Los japoneses no tuvieron otra posibilidad que dysneyficarse.
Luego surgen los animangas con personajes sentimentales, eróticos y más violentos que Elmer Gruñon o el Gato Tom. Comenta Molina que Takashi Murakami al inspirarse en estos géneros, conecta las bellas artes con lo popular y exagera: lo infantil hacia lo libidinoso; lo seductor hacia lo terrible; lo kish hacia lo inimaginable. Murakami muestra una subcultura gráfica post nuclear, una mezcla de terror y deseo, con “un hongo nuclear multicolor donde el horror puede parecer lindo”.Sic Angela Molina.